En resumen
- n8n cuenta ejecuciones, Make cuenta lo que consume cada módulo y Zapier cuenta tareas.
- n8n se puede autoalojar; Make y Zapier funcionan solo como servicio en la nube.
- Configura ramas de error, avisos a una persona y reprocesos sin duplicar pedidos.
- Pasa a código la parte que toca pedidos o stock cuando el flujo deja de entenderse.
Elegir entre n8n, Make o Zapier para automatizar una tienda online suele decidirse por la herramienta que alguien del equipo ya conoce. Para los primeros flujos da igual. El problema llega cuando la automatización mueve pedidos de verdad, el volumen crece y aparece la primera factura inesperada o el primer pedido que no llegó al almacén. Aquí comparamos cómo cobra cada herramienta, dónde se alojan los datos, cómo gestionan los errores y en qué momento compensa pasar a código propio.
Qué se suele automatizar en una tienda online
Antes de comparar herramientas, conviene saber qué vas a montar. En tiendas que ya venden, lo más habitual es:
- Enviar los pedidos a un ERP, a una hoja de cálculo o al software del almacén.
- Avisar al equipo de pedidos con incidencias: pago dudoso, dirección incompleta, producto sin stock.
- Generar etiquetas de envío y devolver el número de seguimiento a la tienda.
- Dar de alta clientes en el CRM o en la herramienta de correo según lo que compran.
- Pedir reseñas unos días después de la entrega.
- Avisar de stock bajo o de precios de proveedor que han cambiado.
Los primeros flujos de esta lista tocan pedidos y dinero, y un fallo silencioso ahí sale caro; los últimos admiten algo más de margen. Tenlo en cuenta al elegir, junto con el precio.
Cómo cobran n8n, Make o Zapier: ejecuciones, operaciones y tareas
Cada herramienta mide el consumo de una forma distinta, y eso cambia mucho el coste de un mismo flujo. Los precios y los límites cambian a menudo, así que revisa siempre la página de planes de cada fabricante; aquí nos quedamos en el modelo.
n8n, en su versión en la nube, cuenta ejecuciones: cada vez que un flujo se dispara cuenta como una, tenga los pasos que tenga. Si te alojas n8n tú mismo, no pagas por ejecución, pero sí el servidor y el tiempo de mantenerlo.
Make cuenta lo que consume cada módulo que se ejecuta dentro de un escenario, con unidades que ha llamado operaciones o créditos según el momento y el plan. Un flujo con muchos pasos, o que recorre las líneas de un pedido una a una, consume en proporción.
Zapier cuenta tareas, que a grandes rasgos son las acciones que se completan dentro de un flujo. El disparador y algunos pasos internos pueden no contar, según sus condiciones.
Imagina un flujo que, por cada pedido, consulta al cliente en el CRM, crea el pedido en el ERP, actualiza una hoja de control y avisa por correo si hay incidencia. En n8n en la nube serían una ejecución por pedido. En Make y en Zapier el consumo crece con cada paso y con cada línea que se recorra, y la diferencia se nota a medida que aumentan los pedidos del mes.
Revisa también qué consumen las comprobaciones periódicas que no encuentran nada nuevo y los reintentos de pasos fallidos, porque en algunos planes cuentan.
Autoalojado o en la nube
Make y Zapier funcionan como servicio en la nube: no instalas nada y el proveedor se encarga de la infraestructura. n8n se puede usar en su nube o instalar en un servidor propio. Su licencia permite el uso interno, aunque tiene condiciones si quieres ofrecerlo como servicio a terceros; léela antes de decidir.
Alojarlo tú da control sobre dónde están los datos y elimina el cobro por ejecución. A cambio, alguien tiene que hacer copias de seguridad, aplicar actualizaciones, vigilar que el servidor no se quede sin memoria y proteger el acceso al panel, que guarda las credenciales de la tienda y del ERP. Si nadie en el equipo puede asumirlo, la nube suele ser más segura en la práctica.
En nuestro servicio de automatizaciones n8n trabajamos con las dos modalidades, y la elección depende sobre todo de quién va a mantener la instalación.
Control de errores y reintentos en cada herramienta
Las tres ofrecen formas de reaccionar a un fallo: reintentar un paso, desviar el flujo a una rama de error, guardar la ejecución incompleta para revisarla o avisar por correo. Los nombres y el alcance cambian según la herramienta y el plan. En una tienda, la configuración debería cubrir esto:
- Que un pedido procesado dos veces no se cree dos veces en el ERP. Usa el identificador del pedido como referencia única.
- Que los reintentos tengan límite y espera entre intentos, para no saturar una API que ya está caída.
- Que el aviso llegue a una persona concreta, con el número de pedido y el motivo del fallo.
- Que se pueda reprocesar un pedido concreto sin relanzar todo el lote.
- Que el historial de ejecuciones se pueda consultar el tiempo suficiente para investigar una queja.
Un flujo sin rama de error da muchos problemas porque falla en silencio: el panel muestra la ejecución en rojo y nadie lo mira hasta que un cliente reclama. En automatizar pedidos con n8n con reintentos explicamos cómo montar ese control paso a paso.
Datos personales y RGPD en las automatizaciones
Un pedido lleva nombre, dirección, teléfono y correo del cliente, y a veces datos de facturación. Todo lo que pasa por la herramienta de automatización es un tratamiento de datos personales, y el proveedor de esa herramienta actúa como encargado del tratamiento.
Puntos que revisar, idealmente con tu asesor de protección de datos:
- Que exista un contrato de encargo con el proveedor y que lo tengas firmado o aceptado.
- En qué región se alojan los datos y si hay transferencias fuera del Espacio Económico Europeo.
- Cuánto tiempo guarda el historial de ejecuciones, porque ahí quedan copias de los pedidos.
- Que cada flujo pase solo los campos que necesita. Para avisar de stock bajo no hace falta la dirección del cliente.
- Dónde se guardan las credenciales y quién del equipo puede verlas.
Con n8n autoalojado en un servidor europeo controlas mejor varios de estos puntos, aunque la responsabilidad de proteger ese servidor pasa a ser tuya.
Cuándo pasar de n8n, Make o Zapier a código propio
Las herramientas visuales van bien mientras el flujo se entiende mirándolo. Hay señales de que conviene mover parte de la lógica a código:
- El consumo mensual crece con el volumen hasta que una integración programada sale más a cuenta.
- El flujo tiene decenas de nodos y bloques de JavaScript que solo entiende quien los escribió.
- Necesitas control de versiones, pruebas automáticas o un entorno de pruebas separado.
- La sincronización tiene que responder en segundos, como el stock en campañas con mucho tráfico.
- Los errores son difíciles de rastrear porque la lógica está repartida entre varios escenarios.
No hace falta pasar todo de golpe. Una opción habitual es dejar en la herramienta los avisos y las tareas sencillas y llevar a código la parte que toca pedidos, stock o facturación. Si esa parte es la conexión con tu ERP, en conectar la tienda online con el ERP repasamos qué preguntar antes de decidir.
Cómo decidir entre n8n, Make o Zapier
Responde a esto antes de elegir o de pedir presupuesto:
- Qué flujos vas a montar y cuáles tocan pedidos, stock o facturación.
- Cuántos pedidos o eventos al mes pasarán por cada flujo, y en los picos de campaña.
- Si las aplicaciones que usas tienen conector en la herramienta o habrá que llamar a su API directamente.
- Quién mantendrá un servidor si eliges autoalojar.
- Dónde deben estar los datos y qué dice tu contrato con el proveedor.
- Quién recibe los avisos de error y cuánto tarda en poder actuar.
- Si hay lógica de negocio que ya sabes que crecerá.
Si quieres que revisemos tus flujos actuales o diseñemos los nuevos, en automatización ecommerce contamos cómo lo planteamos.



